El Alimento como Energía / Desde la medicina Oriental

Articulo de la Casa de Ohsawa en Buenos Aires, Argentina.

La salud es el   resultado del equilibrio entre nuestro medio ambiente interno y externo, y la   actividad mental, física y emocional.

La   energía es el recurso que el ser humano consume, transforma y transmite   permanentemente. Es difícil aceptar el mundo como energía porque hemos perdido   el contacto con los ritmos de la naturaleza.

Según las   leyes naturales toda energía hace un movimiento pendular entre los contrarios,   el día se convierte en noche y la noche en día; el calor alterna con el frío, el   ruido con el silencio, lo dulce con lo salado, lo de adentro con  afuera, lo de   arriba con abajo.

En   términos de Yin y Yang (desde el punto de vista de la medicina   oriental)   Al Yang se lo considera contraído, caliente e   iluminado; al yin por el contrario se lo considera expansivo,   frío y oscuro.   La salud se define como un equilibrio entre el   yin y el yang y la enfermedad es el resultado   de una deficiencia (yin) o de un exceso   (yang), una desarmonia de estas dos fuerzas.

La   supervivencia esta basada en la capacidad del organismo para adaptarse a las   situaciones cambiantes y mantener el equilibrio… pero el equilibrio es una   posición inestable por lo tanto, debe mantenerse en permanente   reajuste.

Estos   conceptos adquirieron gran popularidad al ser aplicados a la alimentación   gracias a George Ohsawa, que a fines de los años 40 y durante   los años 50, comenzó a dar charlas sobre alimentación y salud por   Europa y Estados Unidos.   De   origen japonés, en la adolescencia enfermo gravemente y recupero la salud   gracias al tratamiento de un medico que aplicaba los principios nutricionales   del yin y del yang, aumentando de esta manera la armonía del   ser humano con el Cosmos, considerando al paciente en forma global como un ser   único. Desde esta experiencia Ohsawa estudia y se gradúa de   medico en Francia y dedica toda su vida a difundir la disciplina y alimentación   que lo habían sanado.   Fundamentados estos principios en la filosofía y   medicina oriental en la cual toda la naturaleza es parte de un todo, y ningún   fenómeno es independiente de otro se  basa en que todo esta en constante cambio   o movimiento.   La contracción (yang) como la expansión   (yin), existen en todas las cosas complementándose   permanentemente.   En los alimentos podemos percibir varias formas de energía,   la energía interna se transforma todo el tiempo como resultado directo   de lo que consumimos.

Desde la Medicina   Oriental

Basados en   siglos de experiencia, la Medicina China ha desarrollado una   comprensión del uso de alimentos, ejercicios, hierbas y otros específicos para   mantener nuestra salud y restaurar nuestra vitalidad.   Podemos desarrollar   nuevos hábitos de comer para tener una vida mas equilibrada; la elección   de los alimentos hace la diferencia.   Los alimentos que consumimos   cada día, son la principal contribución para que nuestro cuerpo y nuestro humor   estén distendidos, expandidos y bien fundados, o demasiado rígidos, pesados y   contracturados.

Hay   tres tipos básicos de energía en los alimentos:

  • extremadamente contraído   (yang)
  • extremadamente expansivo   (yin) y
  • relativamente   equilibrado.

Nuestro mente y nuestro cuerpo   tienen necesidad de equilibrio

Equilibrar con   extremos

Los alimentos   extremos someten un esfuerzo excesivo al cuerpo y a la mente.   Los alimentos   que por su naturaleza son de una energía muy concentrada (yang)   como carne, huevos, quesos duros, sal, etc. producen en el cuerpo una forma muy   concentrada de calor que los órganos digestivos deben esforzarse por   descomponerlos durante su digestión y asimilarlos.   Estas formas concentradas   de alimentos nos causan reacciones extremas llevándonos a tener necesidad de   alimentos del otro extremo (yin) como dulces, alcohol, café,   especias,  para que el cuerpo pueda liberar y equilibrar internamente esa   energía tan concentrada.   Si comemos todo el tiempo alimentos extremos   arrojamos al cuerpo y la mente a un esfuerzo constante de ajuste que va   desgastando y debilitando la capacidad energética de los   órganos.   Nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan un equilibrio   centralizado y  van a esforzarse por lograrlo. No es lo mismo estar   parado en la vida sobre un balancín con un pie en cada extremo, que estar   instalado con los pies en algún punto central manteniendo un equilibrio con   menos esfuerzo.

El   comer alimentos extremos arroja el cuerpo y el humor al   desequilibrio.

Los   extremos se atraen.

Ud. podrá   evaluar si su alimentación es demasiado expansiva o demasiado contractiva   escuchando su propio humor.

Si Ud.   se siente:

  • con somnolencia;
  • con falta de voluntad;
  • demasiado   preocupado;
  • demasiado   sensibilizado,

seguramente   Ud. come demasiadas frutas, chocolate, azúcar (yin)

Ahora,   si Ud. se siente:

  • impaciente,
  • compulsivo,
  • enojado,
  • violento,

seguramente Ud   también consume demasiada sal, huevos, queso, carne   (yang).

Un nuevo   equilibrio basado en cereales integrales, porotos, pescado, algas,   seitan, tofu, semillas, vegetales, frutas de estación, crearía un mejor   ambiente interno para nuestro cuerpo, calmando nuestra mente y espíritu al mismo   tiempo que renueva nuestro organismo.   Al principio, un cambio de   alimentación, es un fuerte desafió, renovando nuestro cuerpo es posible calmar   la mente y las emociones.   Si escuchamos nuestro cuerpo con todos nuestros   sentidos, percibimos cuando comienza un desequilibrio.   Las elecciones que   hacemos en la vida diaria, como manejamos el stress, si hacemos   ejercicio, la elección de nuestra comida, contribuye a la habilidad de nuestro   cuerpo para mantener el equilibrio y la salud.

Lo que   hay que esperar:

  • Energía constante
  • Menor ansiedad
  • Menor humor   dramático
  • Mayor creatividad
  • Mayor concentración

Sus   signos de progreso lo notara con:

  • Menor colesterol en   sangre
  • Mejor presión   arterial
  • Menos reacciones   alérgicas
  • Mayor inmunidad a los   refritos y gripes
  • Perdida del exceso de   peso
  • Intestino mas   regular
  • Menores dolores y molestias   generales
  • Despertar mas alerta
  • Necesidad de menos   sueño
  • Piel mas suave, cabello mas   brillante
  • Claridad mental   aumentada

¿Cansancio o   Intoxicación?

(conceptos escritos por la Dra.   Sherry A. Rogers, Medica en Medicina Molecular) “ Somos la primera   generación que manifiesta estas tres características:

  • Absorbemos una gran   cantidad de químicos foráneos a través de la respiración y la piel.
  • Tenemos equipado nuestro   hogar y lugares de trabajo con elementos tóxicos( alfombras que emiten   formaldehídos, maquinas copiadores que emanan tricloro etileno, etc)
  • Y tenemos una dieta pobre   en nutrientes y rica en químicos que afectan al igual que los señalados nuestro   sistema desintoxicante)

Nuestro cuerpo   tiene una condición natural para poder desintoxicarnos. Cuando vamos agotando   lentamente con los excesos esa capacidad, necesitamos recurrir a practicas  de   ejercicios para aprender a manejar el estrés, tener mas contacto con la   naturaleza y una alimentación con un buen balance del yin y el   yang.

 

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